La reconocida franquicia de pastelerías Croissanteria Paris ha causado sorpresa al presentar una tarta de queso a un precio simbólico de únicamente 1 euro, una estrategia comercial destinada a atraer público con una oferta muy económica en un contexto en el que este postre se ha convertido en uno de los más demandados.
El nuevo producto se suma a la tendencia al alza de las cheesecakes de bajo coste, impulsada por el auge de establecimientos que han popularizado porciones a precios muy reducidos en distintas ciudades, especialmente en Barcelona, donde este tipo de promociones ha generado largas filas y una fuerte repercusión en redes sociales.
Según este reciente fenómeno gastronómico, estas iniciativas no solo funcionan como reclamo publicitario, sino también como una táctica de marketing viral basada en el alto volumen de ventas y la rápida rotación del producto. En algunos casos similares, ciertos locales han conseguido vender miles de porciones diarias gracias a precios muy bajos combinados con opciones adicionales como toppings o versiones más elaboradas.
La propuesta de Croissanteria Paris se integra en este modelo de negocio, que apuesta por hacer más accesibles postres populares como la tarta de queso, manteniendo al mismo tiempo una fuerte visibilidad en redes sociales y un constante flujo de clientes en sus establecimientos.
Con esta acción, la cadena pretende consolidarse en un mercado cada vez más competitivo, donde el precio y la capacidad de viralización se han convertido en factores decisivos para destacar.